Padre, te doy gracias por este día.

Entrego en tus manos cada tarea, cada conversación y cada resultado.

Donde hice bien, te doy la gloria.
Donde fallé, recibo tu gracia.

Suelto toda presión, estrés y trabajo inconcluso.

Tú eres mi proveedor, no mi rendimiento.

Al recostar mi cabeza, descanso en tu paz.

Tú sigues obrando aun mientras duermo.

En el nombre de Jesús, amén.